"Le temps est trop court pour laver toutes mes souillures". Abba Macario.




Un día abba Macario volvía del pantano a la celda, llevando ramos de palma, y he aquí que encontró al diablo provisto de una hoz. Éste intentó golpearlo pero no tuvo éxito; le dijo entonces: "Macario, de tí sale una gran fuerza y yo no puedo nada contra tí. Cualquier cosa que tú hagas, lo hago también yo: si tú ayunas, yo no como; si tú velas, yo no duermo. Sólo en una cosa me vences". "¿Cuál?", preguntó Macario. Él respondió: "En tu humildad; por eso no puedo nada contra tí". (Alf, Macario el egipcio, 11).


Dieu donne-moi pour toujours un coeur pur avec la foi orthodoxe, dans les siècles des siècles.