ECUMENISMO Y CONVIVENCIA


"Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que le teme y practica la justicia"

Si alguien nos pide que le mostremos a un cristiano, busquemos con él. Es posible que los encontremos allí donde nunca habiamos imaginado.
Algo parecido le ocurrió a Pedro en casa de Cornelio, y no pudo esperar para comunicarlo a los demás: "Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea"
Quizás ahora con estas palabras nos demos cuenta de que ser discípulos no significa querer adoctrinar siempre a los demás desde una posición de poder, sino ser escolares que esperan ser adoctrinados (todos juntos) por Dios.
Ahora está claro para mí: si quiero encontrar a un cristiano, debo entrar en la casa de otros.