ALGUIEN ME ACONSEJÓ UNA VEZ...


No seas muy exigente con los demás, acéptalos tal como son, procura ser para ellos-inferiores, iguales o superiores- una solución en lo que de tí dependa y deja la mayor parte de las cosas en las manos de Dios.

Cartuja de Portacoeli, Valencia (España)