Monasterio de la Teotokos y de San Martín



Situación
El monasterio de Cantauque está situado en una hacienda agrícola y forestal de Hautes Corbières,
a unos treinta kilómetros de Carcasona (Departamento de Aude).
Eclesiásticamente depende de la Archidiócesis Ortodoxa Rumana de Europa Occidental y Meridional.
Es de lengua francesa, que usa incluso en las celebraciones litúrgicas cuyas melodías son adaptación de la música eclesiástica griega (saltérica) al francés.

¿Qué es un monje?
El monje es un hombre que a la llamada de Cristo Jesús ha renunciado a la vida secular (entre otras cosas a fundar un hogar y a hacer una carrera profesional) para adentrarse en las Vías del "Reino de Dios". Con esta finalidad, se dedica sobre todo a la plegaria, a la meditación, al ayuno, y se ejercita a mantener en todas la circunstancias el recuerdo de Dios.

Su tiempo se reparte principalmente entre la celebración de los servicios religiosos, el estudio de las ciencias sagradas (Biblia, Padres de la Iglesia, teología) y el trabajo necesario para su subsistencia.

Después de su consagración, el monje no posee nada propio. Renuncia también voluntariamente a la libre disposición de su persona, obedeciendo a un abad, el higúmeno o superior del monasterio.

Llamada
La llamada a la vida monástica es percibida de maneras muy diversas según las personas. En unos, esta llamada es consecuencia de una toma de conciencia del carácter trágico de la condición humana y de la vanidad del mundo. En otros, la llamada se inscribe más bien en una experiencia de asombro ante la grandeza y la bondad de Dios.

¿Para quién es la vida monástica?
La vida monástica no está en todo caso reservada a temperamentos especiales o a "buenos cristianos". No obstante, puesto que es una consagración total a Dios, se traduce en un desasimiento radical de sí mismo en Cristo , y exige, además de la fe, cualidades, de las cuales las primeras son la generosidad y la fidelidad.

Las mejores motivaciones siendo raramente puras y simples, se impone un discernimiento previo antes de tomar la grave decisión de comprometerse a seguir este "regio camino". Este discernimiento lo lleva a cabo, en último término, el abad del monasterio, y esto después de un período de prueba más o menos largo del candidato.