Niñez, edad ¿felíz?


"José se levantó y cogió al niño y a su madre ..."
Mt 2, 14



Casi siempre consideramos a la infancia como la época más feliz de nuestras vidas. Al menos eso es lo que los adultos imaginamos.
Es cierto que el niño parece siempre feliz por la gran capacidad que tiene de disfrutar de todo, por ese mundo interior de fantasía.
Pero no podemos olvidar que son muchos los niños que sufren, precisamente porque los adultos no sabemos o no queremos acercarnos a ellos y cuidar que sean felices.
Al niño se le manipula, se le golpea, se le obliga y se le manda callar. No se le escucha, se le amenaza y muchas veces se le obliga a que diga y haga lo que haría un adulto, olvidando que no lo es.
Luego están los niños maltratados. Los que viven como pueden en un mundo de adultos. Los no deseados y por lo tanto no queridos y considerados una carga, cuando un niño siempre es una bendición.
Finalmente, los niños a los que no se les respeta ni la vida, niños aterrorizados, heridos, muertos... ¿Hay algo que pueda explicar ese horror?
Hoy recordamos a María y a José defendiendo a su niño de la violencia de Herodes en su huída a Egipto y nos admiramos del amor de esta Santa Familia, al mismo tiempo que les pedimos nos ayuden a ser capaces de no perder nunca nuestra capacidad de amar y de saber proteger a nuestros niños.