CONCILIO PANORTODOXO




"Hemos decidido facilitar el progreso de convocatoria del santo y gran Concilio de todas las Iglesias Ortodoxas", afirmó el Patriarca en una entrevista a la cadena de televisión rusa "Vesti 24", desde San Petersburgo este domingo, tras haberse reunido con el Patriarca de Moscú, Kiril I.

Explicó que el Concilio es uno de los grandes objetivos que se ha planteado desde que fue elegido Patriarca de Constantinopla, pues tendrá "un gran impacto en todo el mundo ortodoxo".

Según afirmó, la agenda para el evento "ya ha sido presentada y es bien conocida por la comunidad ortodoxa", abarcando diez puntos principales, entre los que se encuentran los principios para la declaración de la autonomía de las Iglesias ortodoxas (proclamación del carácter autocéfalo), así como los "dípticos", es decir, el orden en el que se mencionan a las Iglesias durante la Liturgia.

“Nuestra Iglesia Ortodoxa busca continuamente de ponerse al día con los tiempos, evitando hacer concesiones en su enseñanza, pero al mismo tiempo respondiendo al espíritu de los tiempos para ayudar a los creyentes a permanecer firmes en el mundo actual", afirmó el patriarca Bartolomé I en su entrevista.

El primer trabajo preparatorio del Concilio comenzó en los años sesenta, aunque la idea ya había surgido a inicios del siglo XX. El Concilio Panortodoxo es precedido por reuniones de la Conferencia Panortodoxa Preconciliar, que ya se han celebrado en años pasados y de la Comisión Interortodoxa Preparatoria.

Por su parte, el 31 de mayo, el patriarca Kirill de Moscú y de todas las Rusias confirmó que las relaciones entre las Iglesias de Rusia y Constantinopla avanzan positivamente.

LA VIDA DE LA IGLESIA




La Ortodoxia es la Iglesia de Cristo sobre la tierra. La Iglesia de Cristo no es una institución; es una vida nueva con Cristo y en Cristo, dirigida por el Espíritu Santo. La luz de la resurrección de Cristo reina sobre la Iglesia y la alegría de la resurrección, del triunfo sobre la muerte, la compenetra. El Señor resucitado vive con nosotros, y nuestra vida en la Iglesia es una vida misteriosa en Cristo. Los "Cristianos" llevan este nombre precisamente porque ellos son de Cristo; ellos viven en Cristo, y Cristo vive en ellos. La Encarnación no es únicamente una idea o una doctrina; es ante todo un suceso que se produce una vez en el tiempo, más que posee toda la fuerza de la eternidad. Y esta Encarnación perpetua, en tanto que unión perfecta, indisoluble, aunque sin confusión, de dos naturalezas — la naturaleza divina y la naturaleza humana — forma la Iglesia.

La Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo, en tanto unidad de vida con El. Se expresa la misma idea, cuando se da a la Iglesia el nombre de Esposa de Cristo o Esposa del Verbo. La Iglesia, en tanto como Cuerpo de Cristo no es Cristo — Dios Hombre — pues ella no es más que su humanidad: más es la vida en Cristo y con Cristo, la vida de Cristo en nosotros: "No soy más yo quien vive, es Cristo que vive en mi" (Gal. 2:20). La Iglesia, en su calidad de Cuerpo de Cristo que vive de la vida de Cristo, es por ello mismo el dominio en donde está presente y en donde obra el Espíritu Santo. Decimos más: la iglesia es la vida por el Espíritu Santo, porque ella es el Cuerpo de Cristo. He aquí porqué se puede definir la Iglesia como una vida bendita en el Espíritu Santo; se dice algunas veces también que ella es el Espíritu Santo que vive en la humanidad.

La Iglesia es la obra de la Encarnación del Verbo, ella es esta Encarnación: Dios se asimila la naturaleza humana y la naturaleza humana se asimila la vida divina. Es la deificación (Theosis) de la naturaleza humana, consecuencia de la unión de dos naturalezas en Cristo. Entonces, la Iglesia es el Cuerpo de Cristo; por la Iglesia nosotros participamos de la vida divina de la Santísima Trinidad. Ella es la vida en Cristo. Entonces, la Iglesia es el Cuerpo de Cristo, que permanece indisolublemente unida a la Santísima Trinidad. Ella es la vida en el Espíritu Santo, por la cual nos hacemos hijos del Padre y que pone en nuestras almas: "Abba, Padre," y que nos manifiesta éste Cristo viviente en nosotros. Antes de estudiar la definición y la manifestación de la idea de la Iglesia en la historia, debemos comprender la Iglesia como un don divino, permaneciendo en sí misma e idéntica a sí misma, como la expresión de la voluntad de Dios que se realiza en el mundo. La Iglesia existe, ella es "donada" en un cierto sentido, independientemente de su formación histórica, ella se forma porque ya existe de ella un deseo divino, sobrehumano. Ella existe en nosotros, no en tanto como institución o sociedad, sino sobretodo como una cierta evidencia espiritual, una experiencia especial, una vida. No puede existir una definición satisfactoria y completa de la Iglesia. "Venid y ved": no se concibe la Iglesia más que por experiencia, por la gracia, participando de su vida. La esencia de la Iglesia es la vida divina, revelándose en la vida de las criaturas; es la definición de la criatura por la fuerza de la Encarnación y de Pentecostés. Ella es una vida espiritual, escondida en el "hombre secreto," en la "cámara interior," de su corazón; en este sentido, ella es un misterio y un sacramento. Ella está por sobre la naturaleza — dicho de otra manera — ella existía antes que el mundo fuera hecho; más ella es compatible con la vida de éste mundo.

La vida de la Iglesia es la vida de la fe, por la cual las cosas de este mundo se vuelven transparentes. La existencia misma de la Iglesia es un objeto de fe; se la conoce por la fe: "yo creo en la Santa Iglesia católica apostólica." El hombre se vuelve un ser universal: su vida en Dios se une a la vida de toda la creación por los lazos del amor cósmico. Tales son los límites de la Iglesia. Y esta Iglesia, que une no solamente los vivos, sino también los muertos, las jerarquías de los ángeles y toda la creación, esta Iglesia es anterior a la creación del mundo y del hombre; ella se pierde en la eternidad. Se puede decir que la Iglesia fue — ante de todos los siglos — el fin y el fundamento de la creación; en este sentido "ella ha sido creada antes de toda cosa y es por ella que el mundo ha sido hecho." Ciertamente la Iglesia no alcanza la plenitud de su existencia más que después de la Encarnación, y, en éste sentido la Iglesia ha sido fundada por N. S. Jesucristo. No se puede definir los límites de la Iglesia ni en el espacio ni en el tiempo, ni en la fuerza de acción. Las profundidades de la Iglesia son insondables. La vida invisible de la Iglesia, la vida de la fe, está indisolublemente unida a las formas concretas de la vida terrestre. "Lo invisible" existe en lo visible, está incluido. La existencia eterna, inmóvil, divina de la Iglesia aparece en la vida de este siglo, como una manifestación histórica; ella tiene un comienzo en la historia. La Iglesia ha sido fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Entonces fue puesto el fundamento de la Nueva Alianza.
Publicado por Padre Nicolás Vera

Preafericitul Părinte Patriarh Daniel în a cincea zi a vizitei canonice în Episcopia Ortodoxă Română a Spaniei şi Portugaliei.


Patriarhul Bisericii Ortodoxe Române a vizitat astăzi, 20 aprilie, Catedrala Arhiepiscopală din Toledo unde a fost primit de către Don Braulio Rodríguez Plaza, Arhiepiscop de Toledo și Primat al Spaniei. Tot astăzi, Preafericirea Sa a vizitat Parohia Ortodoxă Română „Acoperământul Maicii Domnului” din Toledo unde a fost întâmpinat de zeci de credincioşi.




Hram şi sfinţire de altar la biserica
“Sfântul Nectarie Taumaturgul”
din Coslada (Madrid), Spania
Coslada VIDEO
http://www.youtube.com/user/allexy75#p/u/3/zK6kE5Nuq4U




“Intra-voi în casa Ta, închină-mă-voi în biserica Ta cea sfântă, întru frica Ta, Doamne…”

Cu aceste cuvinte intră slujitorul sfinţit în sfânta biserică, locaş de închinare. Cu această rostire face mărturisirea conştientă şi responsabilă pentru sine şi pentru toţi cei care i s-au încredinţat spre păstorire, pentru toţi cei vii şi cei morţi pentru care şi cu care se roagă şi aduce “nesângeroasă jertfă”.
Slujitorului sfinţit, preotului, i se deschide, cu această intrare rituală şi prin rugăciunea însoţitoare a paşilor săi, calea spre “dumnezeiescul tron”, spre răsăritul şi direcţia vieţii noastre, spre veşnicie, spre Sfântul Altar, spre perspectiva spaţiului liturgic, prin spaţiu liturgic înţelegând acel loc anume hărăzit întâlnirii cu Dumnezeu.

Los presos rumanos podrán asistir a misas ortodoxas tras a un acuerdo con Instituciones Penitenciarias

Los rumanos internos en las cárceles españolas podrán asistir a misas ortodoxas tras un acuerdo firmado hoy entre la secretaría general de Instituciones Penitenciarias y representantes de la Iglesia Ortodoxa Rumana en Madrid, según informó el ministerio del Interior en un comunicado.

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

Esta religión no está incluida dentro de los acuerdos de cooperación firmados por el Estado en el ámbito de la asistencia religiosa penitenciaria, pese a que en la actualidad hay más de 1900 rumanos en centros penitenciarios de toda España, salvo en Cataluña.

Asimismo, para poder llevar a cabo el culto, la religión debe de estar legalmente inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia. En este sentido, el director general de Cooperación Territorial y Medidas Alternativas, Virgilio Valero, y la subdirectora general de Tratamiento y Gestión, Concepción Yagüe, explicaron los trámites que deben de cumplimentarse para poder autorizar la entrada a los creyentes.

Por último, durante la reunión se resaltó el interés común que hay entre las partes implicadas para que los rumanos que se encuentran privados de libertad puedan recibir asistencia humanitaria como un valor añadido a la práctica religiosa.